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miércoles, 30 de octubre de 2013

Sostienen que México es atractivo para invertir y le gana terreno a Brasil

Ciudad de México, Excelsior.com.mx. En los últimos meses, el gigante de América Latina, Brasil, está perdiendo atractivo, ya que su economía, atribulada por las protestas sociales, alta inflación y tasas de interés, pierde cada vez más el dinamismo que alguna vez la hizo ver como una promesa entre las naciones emergentes.

Mauro Leos, director de Calificaciones de Riesgo Soberano para América Latina de Moody's, e Irene Mía, directora regional para Latinoamérica en la Unidad de Inteligencia de The Economist, reconocieron que Brasil tiene una situación bastante más complicada que México, puesto que el año pasado apenas creció 0,9%, afectado por la desaceleración de China, su inflación de 5,8% y una elevada deuda pública.
En contraste, México creció el 2012 3,9% y registró una inflación de 3,6 puntos porcentuales.
Brasil tiene un enorme mercado interno. Moody´s estima que en 2014 el país tendrá 202 millones de habitantes, con un ingreso per cápita de US$11 mil 867 por año. En este rubro México le superará: para el mismo año, los 129 millones de habitantes que tendrá el país dispondrán de un ingreso anual personal de US$12.065.
Pero lo que es peor en el caso de Brasil, es que algunos expertos ven desacuerdos importantes entre su política fiscal y monetaria, así como un retroceso en materia de liberalización económica, debido a que se observa al gobierno cada vez más intervencionista y con muchas regulaciones.
Mauro e Irene comentaron que lo más importante es que México se está impulsando cada vez más, con las reformas que propone la administración de Peña Nieto, mientras que en el caso de Brasil se calcula que las reformas se estancarán por las elecciones presidenciales del próximo año.
Leos comentó a Excélsior que el crecimiento de Brasil de los últimos años viene de más a menos, “y el país tiene muy limitado espacio fiscal para empujar el dinamismo, ya que la deuda del gobierno como porcentaje del PIB es de 60,9%. México dispone de más espacio fiscal con una razón de deuda de 29,6%”.
Espacio monetario. Actualmente las tasas de interés en Brasil se elevaron a 9,5%, mientras que en México sí hay espacio monetario para ayudar a la economía, puesto que se espera que el próximo viernes las tasas bajen de 3,75 a 3,5%.
Mauro e Irene comentaron que lo más importante es que México se está impulsando cada vez más, con las reformas que propone la administración de Peña Nieto, mientras que en el caso de Brasil se calcula que las reformas se estancarán por las elecciones presidenciales del próximo año.
Mía comentó que “lo que hemos visto de Brasil es la incertidumbre que hay sobre el marco macroeconómico de la nación, porque en los últimos años el gobierno parece no estar siguiendo una de las anclas, como la meta de inflación, y que el tipo de cambio ya está muy manejado ahora”.
Los expertos reconocieron que el Banco Central brasileño no es, de jure, independiente del gobierno.
“Si un día escuchas a Tombini, gobernador del Banco Central de la nación sudamericana, y al día siguiente al ministro de Finanzas, Guido Mantega, es que no son muy claros en su mensaje, lo que crea incertidumbre para los inversionistas”, añadió Mía.
“En los últimos años hemos visto que ya hay cada vez más intervención del gobierno en la economía, que es como un regreso al pasado, como Brasil era antes de la presidencia de Cardoso”, abundó.
La especialista expresó que las protestas masivas en Brasil obligaron a enfocar la agenda legislativa a asuntos de transparencia y reforma política, previo a las elecciones del próximo año, lo cual está muy bien, pero seguramente no se atacarán problemas como la parte fiscal, y la parte estructural.
“Entonces, en México ahora se está viendo una agenda de reforma más promisoria”, recalcó.
Ven que sigue el Mexican Moment. El Deutsche Bank dio a conocer el pasado martes que en contraste con Brasil, el estado de ánimo para invertir sigue siendo muy positivo en México, por lo que el Mexican Moment se mantiene.
Según la institución financiera, el sentimiento internacional sobre la confianza alcista en México está centrado en la agenda de reformas de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.
En este sentido, el análisis asegura que incluso se estima la posibilidad de que se presente una reforma fiscal con cambios que transmita sólo pequeñas mejoras en la estructura de los ingresos gubernamentales, y con un déficit que no causará ninguna preocupación a los inversionistas para traer más recursos.
Por otro lado, se observa que hay una fuerte posibilidad de que se apruebe una reforma energética que impulse la llegada de más inversionistas.
La defensa brasileña. Las afirmaciones de que Brasil está perdiendo atractivo en favor de México "forman parte de una campaña de algunos grupos de interés, pero no son afirmaciones que correspondan a la realidad", afirmó Theotonio dos Santos.
El profesor emérito de Economía de la Universidad Federal Fluminense de Brasil expresó a Excélsior que una prueba de que el país sudamericano aún conserva su atractivo, es la reciente licitación del campo petrolero Libra, el cual atraerá inversiones al país por 20 mil millones de dólares.
Destacó que en este proyecto el gobierno de Brasil logró imponer sus condiciones a las grandes petroleras, ya que las empresas chinas querían que los brasileños financiaran las inversiones y al final se les exigió que ellas trajeran su capital.
Añade que su nación tiene un gran mercado interno y reservas internacionales que superan los US$380 mil millones. Pero la apreciación importante del real afectó sus exportaciones.
Reconoce que en los últimos años disminuyó el interés de los inversionistas foráneos por invertir en el sector productivo de Brasil, debido a la política de altas tasas de interés puesta en marcha por el banco central, ya que el alto costo del dinero hace poco rentables los proyectos para las firmas.
En contraposición, las altas tasas atrajeron mucha inversión especulativa, agrega, que llega al país a la búsqueda de una alta rentabilidad.
Reconoció que la macroeconomía de Brasil está muy perjudicada por la política del banco central de sostener altas tasas de interés con el argumento de que está muy alta la inflación, lo que hizo bajar mucho la tasa de crecimiento desde niveles de 7,5 a dos o 2,5%, que es la tendencia actual.
“Pero México tampoco está tan bien, ya que sus exportaciones dependen mucho de Estados Unidos y este país tiene muchos problemas”, resaltó.